Juvanteny, Criado y Domènech ya son sinónimo de superación. Este equipo ya era historia del Dakar antes de disputar la edición 2019, pero los tres participantes del KH-7 Epsilon Team se siguen superando día tras día.

La etapa 7 del Dakar ha sido una odisea para el equipo de Jordi Juvanteny que siguen mostrando al mundo que nunca se rinden y que su experiencia ya es un ejemplo para muchos. Los de KH-7 tuvieron que pasar la noche en las dunas tras volcar el camión y eso les impidió llegar a la meta de la antepenúltima etapa especial. Los tripulantes del MAN 6×6 del KH-7 Epsilon Team tuvieron que esperar a que se hiciera de día para intentar enderezar el camión.

Fue la jornada más desafortunada del Dakar 2019. Volcaron el MAN 6×6 en las dunas de la segunda mitad de la llamada ‘etapa especial’. Eso les supuso pasar la noche en el desierto, esperando a que amaneciera para poder recuperar el camión a su posición.

La organización del Dakar ya había avisado antes de iniciar, que antepenúltima etapa, concurrida entre San Juan de Marcona y Pisco, sería la más dura de la prueba. La etapa especial estaba dividida en dos partes. La primera contaba con un recorrido de 160 kilómetros, formada con pista con ‘fesh-fesh’ y pistas rápidas bastante rotas. El KH-7 Epsilon Team se colocó en la 13º posición de la clasificación eneral tras esta prueba, realizando una brillante participación.

(El más veterano de los tres, José Luis Criado, nos hacía llegar este vídeo tras la volcada).

No obstante, en la segunda parte llegaron las complicaciones.  Se trataba de un mar de dunas con pasos muy complicados y estrechos. El MAN 6×6 encabezaba la clasificación de Producción y 6×6 del Dakar, dejando constancia de la gran actuación. Sin embargo, el camión volcó en unas altas dunas, hecho que condenó a los participantes a pasar la noche allí hasta que, con la luz del sol, intentaran levantarlo.

Este vuelco ha truncado el gran Dakar de uno de los equipos más veteranos de los participantes de la prueba. Como bien hemos comentado anteriormente, este equipo ya es historia antes de esta campaña. Juvanteny alcanza las 27 participaciones, mientras que su eterno copiloto, diputa su 29ª. Este año cuentan también con el refuerzo del debutante Xavi Domènech que se ha mostrado una gran actitud y aprendizaje. Su fusión estaba siendo espectacular, logrando una participación para enmarcar con la 13ª posición absoluta de la general después de la etapa del lunes, además de literar en sus categorías. Y lo más importante, estaban consiguiendo todos estos logros y a la vez asistiendo a cualquier participante que encontraran en apuros, independientemente de su nacionalidad y estatus. De hecho, ya le han adjudicado el apodo de “San Bernardos del Dakar“, por su gran ayuda y humildad. Una de las ayudas más destacadas fue el rescate de Isidre Esteve, ya que, de lo contrario, el piloto ilerdense no habría podido seguir.

Juvanteny, Criado y Domènech seguirán haciendo lo imposible para llegar a tiempo a las siguientes etapas.