Si una palabra define a Romeo Sandoval es ‘talento’. Con 3 años recibió un regalo especial de su padre, se trataba de una mini moto de gasolina y comenzó a descubrir su pasión por este deporte. Cumplidos los 4 añitos, empezó a recibir clases de esta disciplina, aprendiendo y forjando su talento. Pronto, sus padres se dieron cuenta de que ese entorno requería una gran inversión que no podían asumir y tuvieron que dejarlo para otro momento. Entonces, decidieron probar la disciplina de ‘motocross’ y se inició en esta con una KTM de 50cc. Participó en el Campeonato de España, en el provincial y también en el valenciano y dejó a muchos con la boca abierta. Con tan solo 6 años, terminó tercero de la clasificación general en su primera participación en el Campeonato de la Comunidad Valenciana, despuntando como el que más, por delante de pilotos que ya llevaban un tiempo compitiendo y de más edad.

Hawkers Motorsports, estuvo en su casa para conocer de cerca su entorno y su historia. Aquí podréis ver el resultado.

 

Hawkers se dio cuenta del talento innato de Romeo

Después apareció Hawkers, como buen detector de talentos y con ganas de dar oportunidades a los pequeños pilotos que persiguen su sueño y, se dio cuenta del talento innato que tiene el joven de 11 años. Esto sucedió hace dos años, cuando la marca buscaba un buen candidato para realizar un vídeo de ‘motocross’, pero sucedió lo siguiente: Se dieron cuenta de que sus habilidades salían de lo habitual. Le dieron una oportunidad, incorporándole a la Hawkers Riders Academy, aportándole material, el mono y moto. En pocos meses, Romeo ya rodaba con los mismos ritmos que pilotos que llevaban muchas horas rodando en la Academy, teniendo en cuenta que ese era su único espacio de entrenamiento, pues no contaba con ninguna moto de ese estilo ni recursos para poder entrenarse en cualquier otro circuito.

Su madre, la gran aliada

Su madre es su gran aliada y se presentó como candidata a ser la mecánica de su hijo, pues domina el ámbito de la moto, viéndose ‘obligada’ a aprender, después de varios años luchando por el sueño de su pequeño. Con la aportación de Hawkers y su madre, Romeo pudo competir en grandes circuitos, siguiendo la Hawkers Riders Cup. A día de hoy sigue apostando por su sueño y sigue luchando y trabajando por llegar a lo más alto del motociclismo.