No es la primera vez que Alex Rins nos sorprende en carrera. A pesar de que él y Suzuki están trabajando para mejorar en las sesiones cronometradas, el domingo siempre da un paso adelante. En Jerez no dejó indiferente a nadie y volvió a subirse al podio tras una carrera muy luchada.

Alex Rins, Marc Márquez y Maverick Viñales en el podio de Jerez – Foto de @MotoGP

Alex Rins sigue confirmándose en la lista de los pilotos más competitivos de la categoría de MotoGP. Llegaba al Gran Premio de España después de ganar en Austin, donde rompió la hegemonía de Márquez e hizo historia convirtiéndose en el único piloto que logra vencer en América en las tres categorías. La motivación era extra, además en la rueda de prensa inaugural del jueves afirmó que ‘las dos semanas después de Austin, fueron las mejores de mi vida‘.

Candidato real

Pues bien, este fin de semana en Jerez volvió a demostrar que es un candidato real al título, algo que ya venían diciendo pilotos como Márquez o Dovizioso en la pretemporada. Arrancó el viernes con dificultades como es habitual, el sábado se clasificó en la novena posición de parrilla, pero el domingo no falló. Tras completar una buena salida, en seguida se colocó en la quinta posición, después protagonizó una gran lucha junto a Andrea Dovizioso con numerosos adelantamientos y le terminó ganando la batalla haciéndose con la tercera posición. También se la ganó a Maverick Viñales, que tuvo que conformarse con la tercera posición. Rins rodó cerca del #93 e incluso en algún momento parecía que le iba a disputar la victoria al de Cervera, sin embargo, la elección de neumáticos le ‘penalizó’.

«Cuando he adelantado a Dovi, he mantenido a Marc en la misma distancia, quizá me iba una décima o dos, pero enseguida lo recuperaba… Al final me ha costado mantener más este ritmo con el neumático medio delantero, tengo entendido que él llevaba el duro y quizá por esto hemos sufrido un poco más pero estoy muy feliz», contaba Rins al respecto.

«Intentan meterme presión pero voy a seguir siendo el mismo»

«Antes de empezar el campeonato sabíamos que teníamos una moto competente para ganar, pero al final me gusta ir carrera a carrera, es como mejor voy. Intentan meterme presión pero voy a seguir siendo el mismo de siempre: llegando el viernes sabiendo que siempre nos cuesta un poco, después el sábado que es donde tenemos que mejorar y finalmente haciendo una buena carrera», concluía el catalán.